El Celta de Claudio Giráldez continua su buena dinámica tanto en liga como en Europa
Gran parte del éxito del conjunto vigués a lo largo de esta campaña se debe tanto al trabajo de un equipo que va a muerte con la idea de su entrenador como a las raíces y el orgullo de pertenencia de sus jugadores, la mayoría de ellos canteranos formados en A Madroa, donde la vuelta de Fer López es otra muestra de ello.
En las últimas 10 jornadas, el Celta ha sido uno de los equipos mejor clasificados y, a su vez, tercer mejor visitante consiguiendo fuera de casa un poco más de la mitad de los puntos con los que cuenta hasta la fecha (37 puntos). Estos datos reflejan la eficacia y fortaleza del conjunto celeste esta temporada tanto dentro como fuera de Balaídos, además de la finura y determinación, sobre todo, en las áreas ha permitido un mayor crecimiento en el conjunto vigués.
Miguel Román y su impacto en la élite
La irrupción de Miguel Román en el primer equipo es más que notable. El mediocentro no solo se ha asentado en el primer equipo, sino que se ha ganado el puesto como titular en el centro del campo junto a Moriba, siendo estos la dupla más utilizada por Giráldez esta temporada. Su desenvoltura sobre el césped no es muy común pese a ser su primera temporada en la élite. Su precisión de pase y versatilidad, pudiendo jugar tanto de 6 como de 8 como bien señaló Giráldez le ha permitido coger esa confianza y hacerse así con la manija de la medular. Son 1.778 los minutos que lleva en sus piernas hasta el momento y esperemos que ese número vaya en aumento porque se espera una gran proyección del joven centrocampista de Pontevedra.

Un seguro bajo palos
Otro punto fuerte donde fijarnos este curso en el cuadro celeste es la portería. La llegada de Ionut Radu, probablemente el mejor fichaje del Celta esta temporada, le ha dado un gran salto de calidad al equipo. Las dudas iniciales por su juego de pies parecía no encajar con la idea de juego de Giráldez, pero estas suposiciones desaparecieron nada más ver la seguridad del rumano bajo palos. No solo ha caído de pie en Vigo por sus paradas y reflejos, sino que su forma de ser ha cautivado a toda la afición, deseando estos llegar a Balaídos y ver a su portero boca abajo como señal de victoria.

Pese a encontrarse el conjunto olívico en puestos europeos, el técnico vigués sabe que el primer objetivo es la salvación, algo que parece estar más cerca con el paso de las jornadas. Sumar de tres en el completo partido ante el conjunto bermellón donde vencieron por 2-0, les permitió dar un paso más hacia delante y escalar así hasta la sexta plaza.
La leyenda celeste sigue batiendo récords
Por supuesta, no podemos olvidarnos del príncipe de las bateas, Iago Aspas. Se quedan cortos los adjetivos para describir los récords que sigue consiguiendo el bueno de Iago. Cada día que pasa en Vigo, su figura es cada vez más grande. Con su doblete ante el Mallorca, Aspas se ha convertido en el primer jugador de la historia en anotar 100 goles en Balaídos. Por si fuera poco, ha superado a otra leyenda de España como David Villa, convirtiéndose el delantero gallego en el jugador con más goles y asistencias en primera división en este siglo XXI, con un total de 237 entre ambos registros. Una auténtica barbaridad.

Mantener el sueño europeo
Hoy jueves, el Celta tiene otro objetivo que es seguir su andadura por Europa. La buena dinámica del equipo unida al resultado a favor que sacaron en Grecia les hace estar un poquito más cerca de los octavos de final de la UEFA Europa League. En la ida se impusieron 1-2 gracias a los goles de Aspas y Williot Swedberg. En la vuelta, al PAOK le espera Balaídos que pretenderá hundir como una ola celeste al cuadro de Razvan Lucescu.












