PREVIA | Real Betis – Sevilla: La Cartuja cambia el decorado del derbi, pero no su presión

Real Betis - Sevilla

El Gran Derbi se juega este domingo 1 de marzo (18:30) con el Betis como local en La Cartuja, un contexto atípico que llega marcado por ausencias relevantes, por el reto emocional de un partido sin término medio y por una designación arbitral ya confirmada.

La ciudad vuelve a colocarse alrededor del mismo punto. Real Betis y Sevilla FC se enfrentan este domingo 1 de marzo a las 18:30 en el Estadio Olímpico de La Cartuja, un escenario provisional que obliga a redefinir rutinas, accesos y sensaciones, pero que no rebaja el filo competitivo del derbi. El partido llega, además, con designación arbitral oficial: Ricardo De Burgos Bengoetxea será el colegiado principal y Javier Iglesias estará al frente del VAR, según la relación publicada por la RFEF para la jornada.

Los de Pellegrini ejercen de local lejos de Heliópolis por las obras de remodelación del Benito Villamarín, mientras que el Sevilla se presenta con la necesidad de que el derbi sea un punto de inflexión en su tramo de temporada. El contexto institucional también ha insistido en la idea de un ambiente sin incidentes, una consigna que acompaña casi siempre a los grandes partidos de rivalidad y que esta vez cobra todavía más relieve por el cambio de sede.

Real Betis Balompié: Pellegrini pide cabeza y un derbi “de lo colectivo” en una Cartuja teñida de verdiblanco

En el Real Betis, la semana ha tenido un mensaje directo hacia dentro y hacia fuera: apropiarse de La Cartuja antes de jugar. La respuesta de la grada en el último entrenamiento abierto, con más de 25.000 aficionados, no fue solo una postal; fue una forma de construir localía en un estadio que, por tamaño y configuración, tiende a diluir la cercanía. Ese empuje enlaza con lo que Manuel Pellegrini ha querido poner en el centro del discurso: menos épica individual y más control colectivo.

El técnico chileno, en su comparecencia previa, rebajó cualquier lectura personal sobre la posibilidad de encadenar un hito de triunfos consecutivos y lo llevó al terreno que le interesa: me interesa más la parte colectiva, insistiendo en que lo decisivo es jugar bien y sumar tres puntos. No es una frase suelta: encaja con una idea de derbi donde la paciencia puede ser tan importante como el talento, especialmente si el partido intenta empujarte hacia el exceso.

Ahí aparece la segunda gran línea de Pellegrini, probablemente la más útil para explicar cómo quiere que su equipo juegue el partido.

«Estar preparado para no caer en provocaciones o exceso de agresividad”. Pellegrini

El entrenador dejó claro que el derbi se prepara también desde la cabeza, porque en estos encuentros la tensión puede desplazar el foco a otro sitio que no sea lo deportivo. En La Cartuja, donde el ambiente promete ser intenso pero distinto al del Villamarín, ese control emocional puede marcar la diferencia entre un Real Betis que manda y un Real Betis que se precipita.

En lo deportivo, los verdiblancos llegan con ausencias que condicionan el plan. En la última sesión abierta al público no participaron Giovani Lo Celso, Sofyan Amrabat ni Isco, bajas de peso para el gobierno del ritmo y la creatividad. Con ese escenario, los béticos necesitan que su fútbol no dependa únicamente de la inspiración: más circulación limpia, más ocupación de espacios y menos pérdidas que alimenten un ida y vuelta que suele convenir al que defiende mejor corriendo hacia atrás.

De cara al once, y siempre en clave de probable, la prensa local ha apuntado a una alineación con Álvaro Valles; Aitor Ruibal, Diego Llorente, Natan y Ricardo Rodríguez; Marc Roca, Fornals y Fidalgo; y arriba Antony, Abde y Cucho Hernández. La lectura táctica es coherente: amplitud y desborde para abrir el partido, con la exigencia de protegerse por dentro para que el Sevilla no convierta cada robo en una carrera.

Sevilla FC: Almeyda pone el acento en “necesitar puntos” y en un derbi “once contra once” pese a un contexto especial

El Sevilla llega al derbi con una semana más silenciosa y con un mensaje que Matías Almeyda ha repetido con claridad: este partido no es solo un símbolo, también es una necesidad clasificatoria. En la rueda de prensa previa, el técnico argentino reconoció el valor emocional de ganar un derbi, pero lo subordinó a lo inmediato: nosotros necesitamos puntos con lo que nos estamos jugando. Es una declaración que no evita la rivalidad, pero la aterriza: el Sevilla quiere que el derbi le sirva para sumar y para estabilizar un tramo de temporada donde cada resultado pesa.

Almeyda también dejó una frase que funciona como antídoto contra cualquier favoritismo y que enlaza con la naturaleza del partido: recordó que, más allá del momento de cada uno.

El domingo es once contra once y hay una historia por detrás. Almeyda

Ese enfoque explica por qué el Sevilla buscará un guion en el que el partido no se rompa por impulsos ajenos y en el que cada fase, defensa, transición y ataque, tenga una utilidad concreta.

La previa sevillista, además, tiene el componente del contexto del entrenador. Almeyda habló abiertamente de la situación que rodea su presencia el día del partido y de cómo lo vivirá, dejando caer que siente una injusticia y que acatará lo que se le indique sobre dónde seguir el encuentro. Para el Sevilla, eso significa que el plan debe estar aún más interiorizado: menos dependencia de la corrección inmediata desde la zona técnica y más ejecución autónoma dentro del campo.

En cuanto a la propuesta, el Sevilla intentará competir desde la organización y el orden, con una estructura que proteja el carril central y que active el partido cuando haya robo. Almeyda, además, explicó por qué no abrió el entrenamiento y lo vinculó al intento de aprovechar cada sesión en una semana de intensidad alta, con la promesa de compartir después con la afición si el resultado acompaña. Es otra manera de entender el derbi: puertas cerradas para preparar, puertas abiertas para celebrar, siempre que el equipo logre lo más difícil.

En el terreno de la alineación, la información previa publicada en Sevilla ha dibujado un once probable con Vlachodimos; una zaga donde aparecen nombres como Azpilicueta, Gudelj y Kike Salas, con carriles a decidir; un mediocampo con Agoumé, Mendy y Sow; y arriba una referencia doble con Akor Adams y Neal Maupay, con alternativas dependiendo del tipo de partido que quiera construir el Sevilla. El objetivo es claro: no conceder ventajas por dentro, no regalar transiciones y elegir bien cuándo ir a morder.

Real Betis Balompié – Sevilla FC: rivalidad, cambio de sede y un árbitro para medir el listón

El Gran Derbi siempre se juega en varios planos a la vez. Está el plano futbolístico, sí, pero también el emocional: el momento en el que una falta pequeña se convierte en una protesta grande, o en el que una pérdida inocente se transforma en un contragolpe que enciende a todo un estadio. La Cartuja, por su configuración, puede cambiar el modo en que se percibe el partido, pero no cambia la lógica de fondo: el equipo que mejor administre la tensión tendrá media batalla ganada.

En esa administración, el arbitraje suele marcar el tono. La designación oficial confirma que Ricardo De Burgos Bengoetxea dirigirá el encuentro, con Javier Iglesias en el VAR. Si el partido se instala en el contacto continuo, el listón será decisivo; si se impone una gestión más preventiva, la fluidez puede favorecer al equipo que mejor conecte por dentro y que menos pierda el balón en zonas sensibles. En un derbi, ese equilibrio entre permitir competir y evitar que el choque se descontrole es parte del partido, incluso antes del pitido inicial.

La historia del enfrentamiento explica por qué cada edición parece inaugurar su propio capítulo. Más allá del recuerdo de episodios y nombres que han construido el relato del derbi en distintas épocas, lo que permanece es la sensación de partido irreductible: el que te obliga a jugar también contra tus impulsos. Y en un estadio como La Cartuja, donde el Real Betis ha tenido que aprender a ser local de otra forma, ese pulso interior puede ser todavía más visible.

Real Betis Balompié – Sevilla FC: dónde ver el partido y cómo seguirlo

El encuentro se disputa este domingo 1 de marzo a las 18:30 y podrá verse en España a través de DAZN LaLiga (con distribución también vía operadores), además de seguirse online con coberturas en directo y minuto a minuto en medios digitales.

Todo lo demás pertenece al territorio del derbi: un partido que rara vez se deja llevar por el guion previo y en el que, como avisó Pellegrini, la clave puede estar en no desviarse a otro sitio que no sea lo deportivo, mientras Almeyda insiste en que lo de verdad imprescindible es sumar. Dos frases distintas para un mismo punto de llegada: sobrevivir al ruido, competir con precisión y salir de La Cartuja con algo más que orgullo.

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