Las lesiones de Ferran, Olmo, Yamal, Rodri y Huijsen reabren el debate sobre el calendario y la sobrecarga de los internacionales
La selección española encara el cierre del parón de octubre con una preocupación creciente: las bajas médicas. Lo que debía ser una concentración tranquila antes de certificar el billete para el Mundial 2026 se ha convertido en una lista de ausencias que no deja de crecer.
El lunes, la RFEF confirmaba la desconvocatoria de Ferran Torres por una sobrecarga muscular, sumando así la quinta baja en menos de una semana. Antes que él se habían marchado Lamine Yamal, Rodri, Dani Olmo y Dean Huijsen, todos por distintas molestias físicas.
Un patrón que preocupa
Luis de la Fuente había diseñado una lista pensada para dar continuidad al bloque que derrotó a Georgia, pero el paso de los días ha desbaratado sus planes. La dinámica es cada vez más frecuente en los parones internacionales: futbolistas sobrecargados que acaban regresando antes de tiempo a sus clubes.
El caso de Ferran es simbólico. Jugó los 90 minutos en Elche, pero al día siguiente se detectó una carga muscular leve. “No hay lesión, solo una molestia”, explicó De la Fuente, que defendió la decisión como medida de precaución. El delantero regresó a Barcelona con el agradecimiento del club por la “sensibilidad” de la Federación.

Las bajas, una constante del nuevo fútbol
El seleccionador ha insistido en que la prioridad es la salud del jugador:
“Cuidamos al máximo a nuestros futbolistas. Son situaciones normales, como las que se dan cada semana en sus clubes”, afirmó en rueda de prensa.
Sin embargo, el problema no se limita a España. Casos como Mbappé, Odegaard, Mastantuono o Joao Neves en otros combinados nacionales reflejan una tendencia global. El calendario, saturado de partidos, no ofrece descanso real a los jugadores que enlazan compromisos de liga, Champions y selección.
Un calendario que pasa factura
El calendario FIFA, con más de 60 partidos por temporada para muchos internacionales, está llevando al límite a los jugadores. Algunos clubes presionan para que sus estrellas no asuman más riesgo del necesario, y las selecciones terminan sufriendo las consecuencias.
En Las Rozas, las pruebas y revisiones médicas se han multiplicado. De la Fuente reconoce que las bajas se han gestionado “con transparencia y consenso”, aunque el debate sobre las “lesiones a medida” sigue abierto.

España podría cerrar esta ventana con la clasificación virtual para el Mundial, pero el parte médico deja una reflexión clara: los jugadores están llegando al límite. La salud se ha convertido en el nuevo punto de fricción entre clubes y selecciones.
Y mientras el calendario siga sin dar tregua, los parones internacionales seguirán pareciendo, más que una oportunidad, una amenaza para el físico de los futbolistas.









