Connect with us

Getafe CF

El Geta obró el “milagro” en el que pocos confiaban

El Getafe ha tenido que sudar para lograr la permanencia. El equipo azulón cumplirá la “mayoría de edad” en la máxima categoría del fútbol español, pero no ha tenido un camino fácil para lograrlo.

Un inicio para el olvido

De la mano de Michel, el Getafe empezó su andadura en Liga visitando Mestalla. La pretemporada del equipo azulón fue perfecta, sin conocer la derrota, y jugando buenos partidos, lo que invitaba a soñar a los aficionados azulones.

El primer partido en Valencia dejó buenos detalles, y una derrota inmerecida, por la forma en la que se produjo (un penalti inexistente) y por las ocasiones que tuvo el conjunto azulón. Pero aquel buen primer partido, no fue más que un espejismo.

El Getafe encadenó nada más y nada menos que siete derrotas consecutivas. Ante Sevilla, Elche y Atlético de Madrid en casa, y ante el propio Valencia, Barça, Rayo y Betis fuera.

El Geta no encontraba ni su esquema, ni su once modelo, ni su juego. La actitud de Michel tampoco ayudaba, ya que no fueron pocas las veces en las que vimos al entrenador con las manos en los bolsillos cuando el marcador era desfavorable. Y tampoco fueron pocas las veces que Michel recurrió a la “mala suerte” para justificar las derrotas del equipo azulón.

Se veía a un equipo agotado mentalmente, al que no le salían las cosas. En casa, en la jornada 8 y ante la Real, consiguió el Getafe su primer punto, tras empatar a uno contra el conjunto txuri-urdin. El empate no salvó la cabeza de Michel, que vio como su segunda etapa en el conjunto madrileño llegaba a su fin de manera temprana, y yéndose por la puerta de atrás.

Ángel Torres se encontró al equipo en última posición, con tan solo un punto de veinticuatro posibles. Un vestuario hundido, y una afición cansada. Tenía que darle un aire nuevo al equipo, y darle motivos a la afición para creer. Y lo hizo.

No hay dos sin tres

Optó por Quique Sánches Flores para el banquillo, viejo conocido del equipo azulón. Ya salvó al Getafe al año siguiente de ascender, aunque su segunda etapa en el conjunto azulón duró poco. En 2015, apenas dirigió un cuarto de temporada, 11 encuentros, cuando tuvo un desacuerdo con Ángel Torres y decidió dimitir.

Lo primero que dijo Quique al llegar al equipo madrileño, fue que tanto su cuerpo técnico como él, tenían que devolver la fe al equipo. Levantar los ánimos, y hacerles creer en sus posibilidades, y a partir de ahí, comenzar a cambiar la situación. Aunque hubo aficionados un poco dudosos con la elección del técnico, la afición le dio un voto de confianza, recordando que ya una vez salvó al conjunto madrileño, y por qué no, podría hacerlo una segunda.

Redirigir el rumbo e intentar una salvación milagrosa

Quique dirigió su primer partido en la jornada 9, cuando el Getafe visitó el Ciutat de Valencia, para verse las caras con un rival directo como era el Levante. Se pudo notar que era el primer partido, pues a pesar de que el Getafe no disputó un mal encuentro, faltaban detalles que pulir, y el 0-0 no se movió del marcador.

El debut del técnico en casa fue para olvidar. Un doloroso 0-3 le endosó el Celta, en un encuentro que dejó la imagen de la temporada, que ahora a muchos se les viene a la cabeza. Al final del encuentro, jugadores como Damián, Arambarri, Florentino, Mitrovic, Iglesias y un par más, se acercaron al fondo a pedir disculpas a la grada.

Aquella jornada fue “la gota que colmó el vaso” y el Getafe comenzó a alzar las alas. En Granada estuvo a punto de llevarse su primera victoria, en la jornada 11, pero un gol de Molina en el 97, dejaría heridos a los hombres de Quique. Una herida que se cerraría esa misma semana.

Fue en la jornada 12 cuando el Getafe sumó sus primeros 3 puntos a su casillero. Se impuso al Espanyol por 2-1, con un doblete de Enes Ünal, y a partir de ahí, los resultados comenzaron a llegar.

Fuente: Getty Images

Quique puso un patrón parecido a su primera etapa en Getafe: los partidos en casa como finales, y fuera, a rascar lo que se pueda. Y le funcionó. Hizo del Coliseum un auténtico fortín, donde este año, contando las jornadas que ha estado el técnico madrileño en el banquillo, solo han ganado Celta y Villarreal.

El Getafe ha sacado un total de 27 puntos en casa (dos derrotas, seis empates y siete victorias). Por el contrario, fuera de casa, ha sacado 11 puntos (cinco derrotas, ocho empates y una victoria), aunque le ha bastado para salir del descenso.

18 jornadas tardó el Getafe en salir del descenso. Su victoria in extremis ante el Osasuna en la jornada 18, consiguió sacar del pozo al equipo madrileño. Y contra todo pronóstico, no ha vuelto a entrar. Con la llegada de refuerzos como los de Borja Mayoral, Villar u Okay en invierno, el Geta pudo conseguir un fondo de armario que antes no tenía, aunque Quique siempre ha tenido claro su 11 favorito.

Dio la responsabilidad de sacar adelante al equipo a once jugadores, y han cumplido. Pocas veces ha variado el técnico de esquema, introduciendo más bien pocos cambios. Solo ha hecho cambios por sanción, lesión o cansancio.

Quique consiguió lo que prometió, levantar el ánimo del equipo, y dar motivos para creer al Coliseum. Llegó a tener casi ocho puntos de ventaja sobre el descenso, pero uno nunca puede relajarse, y eso mismo le pasó al Geta.

Dos meses sin conocer la victoria y una recta final de infarto

El Geta ganó el 4 de febrero 3-0 al Levante, gracias a un doblete de Ünal y un tanto de Aleñá.

Desde esa victoria, al Geta le costó casi dos meses volverse a reencontrar con la senda del triunfo. Por el camino, dos derrotas y cuatro empates, hicieron que el equipo azulón se acercase al hoyo, y comenzará el miedo de nuevo a un posible descenso.

Hasta el 2 de abril, el Getafe no volvió a ganar, cuando se impuso con un solitario tanto de Borja Mayoral al Mallorca. Muchos seguidores azulones comenzaron a dudar un poco, de si de verdad Quique y los suyos sacarían esto adelante, por diversas decisiones que estaba tomando el técnico.

Además, se veía cansancio en la cara de los jugadores, que al final, llevaban jugando algunos casi 20 jornadas seguidas, los noventa minutos de encuentro. La victoria en Vigo, y hasta el momento, quedando tan solo un encuentro fuera de casa, la única lejos del Coliseum, dio aire al conjunto azulón, que dependía de sí mismo para salvarse, y contaba con la ventaja de tener el gol average ganado a todos sus perseguidores.

Los encuentros no eran los mejores, pero poco a poco, se iba acercando el milagro. Ese milagro en el que poca gente confiaba cuando Quique cogió el equipo, porque es cierto que la gesta era complicada. En las últimas ocho jornadas de Liga, el Getafe ha cosechado una victoria, dos derrotas… Y siete empates (queda una jornada por disputarse, por lo que podría variar). Actuaciones como contra el Betis y Rayo en casa, o contra el Osasuna fuera, llegaron a hacer pensar a los seguidores azulones que había llegado cierto nivel de conformismo, y eso que nada estaba hecho.

El Geta llegó a la penúltima jornada, ante el Barça y en casa, necesitando tan solo un punto para cerrar la permanencia. Con un ojo en Getafe y otro entre Mallorca y Cádiz, el Geta sacó ese punto que le bastaba. Ese punto que le bastaba para mantenerse en primera. Ese punto que le bastaba para llevar a cabo un milagro en el que poca gente creía.

Quique cumplió, los jugadores cumplieron y el Coliseum también. Pocos confiaron, pero el Getafe, será, un año más, equipo de Primera. Y quedará por ver, si acaban con 39, con 40 o 42, con el partido que aún se tiene que disputar en Elche. Lo que sí es cierto, es que el Geta, a pesar de un año gris, ha superado ya con este punto, su clasificación del año pasado.

Fuente: Getty Images

A pesar de los momentos de duda, y de los partidos grises que el conjunto madrileño ha hecho en este final de temporada, conseguir la salvación en una temporada como ésta, tiene mérito. Y el Coliseum disfrutó con los suyos de la permanencia, sabiendo que ha sido muy complicado llegar hasta aquí, pero, han llegado. Y es que con razón el Coliseum canta “Ahora quiero a Quique”. Porque con Quique, el Geta ha hecho lo más difícil, lo imposible. Salvarse estando con tan solo un punto en la jornada ocho, y ganando tan solo un partido fuera de casa.

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

More in Getafe CF

WordPress Cookie Notice by Real Cookie Banner
A %d blogueros les gusta esto: