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Celta de Vigo

Un vendaval marca el partido en la isla

El Mallorca y el Celta han sido los encargados de inaugurar la jornada 17 de La Liga Santander, con un partido en el cual el protagonista, aunque pueda parecer cuanto menos extraño, no ha sido el juego, sino el viento, que ha convertido un partido de la máxima élite en una actividad donde el objetivo no era otro que el de mantener el esférico en el rectángulo de juego y completar una cadena de pases decente.

PRIMERA PARTE: ADAPTACIÓN A LA COMPLEJIDAD

Arrancaba el encuentro, y el intenso viento que atizaba la isla de Mallorca hizo acto de presencia, pues las imprecisiones en los primeros compases fueron constantes debido a esta inclemencia meteorológica, especialmente por parte de los guardametas, que prácticamente no conseguían efectuar ningún saque de puerta mínimamente decente.

Superado el primer cuarto de hora de juego, pocos hechos eran destacables, y además, el encuentro se vio interrumpido en dos ocasiones, una de ellas por problemas en el sistema de comunicación de los árbitros y otra debido a un suceso que finalmente quedó solo en un susto, pues Santi Mina recibió en la cara un disparo fortísimo que, aparentemente, le mantuvo inconsciente durante varios segundos y le obligó a retirarse en camilla sin apenas haber completado los primeros veinte minutos, aunque agradecidamente no tuvo que ser trasladado al hospital.

Transcurría el encuentro, y por momentos, los jugadores parecían empezar a adaptarse al viento incesante. De hecho, pudimos observar una superioridad mínima del conjunto balear sobre los gallegos, aunque bien es cierto que la ocasión más clara de la primera parte queda anotada para el Celta, precisamente a Galhardo, quien, tras un fallo en el despeje del balón por parte de Jaume Costa, pudo rematar a escasos metros de Manolo Reina, pero su disparo no fue certero.

Finalmente, la primera mitad concluía con un empate a cero complejo de analizar, pues lo más destacable fueron las difíciles condiciones para la práctica del fútbol y las interrupciones constantes que obligó al colegiado a decretar un tiempo añadido de ocho minutos, algo inusual en las primeras partes.

Imagen: La Liga

DESCANSO

Tras completar los primeros cuarenta y cinco minutos un tanto peculiares, ambos conjuntos disfrutarían del descanso, en el cual sin lugar a dudas, el deseo de los jugadores no sería otro que el de regresar al terreno de juego con mejores condiciones meteorológicas.

SEGUNDA PARTE: EL FÚTBOL SE HIZO VER EN MALLORCA

Sumergidos en la segunda parte, podíamos apreciar como el juego se asemejaba en mayor medida con el paso de los minutos a lo que realmente es un partido de Primera División.

El encuentro empezaba a coger ritmo por momentos, algo impensable en la primera mitad, y aunque el Celta sometió al rival durante buena parte de los segundos cuarenta y cinco minutos, los insulares no dieron su brazo a torcer en ningún momento, y resistieron las envestidas celestes, aprovechando las situaciones de repliegue para elaborar contraataques.

El Mallorca se vio beneficiado por la entrada de Ángel Rodríguez al terreno de juego, pues un jugador de su calidad solo puede aportar cosas positivas a sus compañeros, aunque no encontró el gol en el día de hoy. El Celta siguió insistiendo, y en el minuto 76, al igual que en la primera parte, Thiago Galhardo pudo disfrutar de una ocasión de las que no se pueden desaprovechar en este tipo de encuentros, pero finalmente su disparo fue interceptado por Manolo Reina.

Finalmente el partido, o mejor dicho, el Celta de Vigo, nos regaló unos minutos finales realmente emocionantes donde pudimos contabilizar hasta cuatro ocasiones en prácticamente dos minutos, pero el partido se cerró con un resultado de 0-0.

CONCLUSIÓN

El encuentro entre vigueses y mallorquines nos deja con ganas de más tras este empate a cero, aunque ante todo, hay que reconocer el mérito por parte de los jugadores de haber completado noventa minutos disputando un encuentro con unas condiciones meteorológicas pocas veces vistas en la liga española, donde la práctica del fútbol al máximo nivel ha sido una auténtica utopía.

El Celta consigue puntuar en tierras baleares por primera vez desde la temporada 06/07 (cuando consumó un empate a dos ante los bermellones) y se sitúa decimotercero en la tabla, con diecisiete puntos, cinco por encima del descenso. Del mismo modo su rival, el RCD Mallorca, queda establecido un puesto por encima de los gallegos, con veinte puntos muy meritorios tratándose de un recién ascendido.

Imagen: La Liga


ALINEACIONES

RCD MALLORCA: Reina – Russo, Valjent, Jaume Costa, Maffeo – Battaglaia, Ruiz de Galarreta (Sedlae 89′), Antonio Sánchez (Kubo 68′), Kang-In Lee, Daní Rodríguez – Abdón Prats (Ángel Rodríguez 55′).

Técnico: Luis García Plaza.

RC CELTA: Dituro – Kevin, Aidoo, Araujo, Javi Galán – Tapia – Denis Suárez (Nolito 71′), Fran Beltrán, Cervi – Santi Mina (Galhardo 18′) y Brais Méndez.

Técnico: Eduardo “El Chacho” Coudet.

Estadio: Visit Mallorca Estadi.

Árbitro principal: Díaz de Mera.

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