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Atlético de Madrid

Yannick Carrasco vive su mejor momento en el Atleti


Yannick Carrasco llegó al Atlético de Madrid en la 2015-2016, procedente del Mónaco. El Atlético de Madrid puso sus ojos en él tras una grandísima campaña, y apostó por su juventud. A su llegada, el belga tan solo tenía 22 años.

La juventud le pasó factura
Y es por eso que su primera etapa no fue la mejor posible. En su primer año, la realidad es que el belga brilló mucho más de lo que se esperaba, pero le fallaba algo: la actitud.

Los números del belga fueron buenos: 29 partidos en Liga y 9 en Champions en su primera campaña. Cuatro goles en Liga, y uno en Champions (curiosamente, en la final). Pero a pesar de que no era un goleador, la realidad es que el regate lo llevaba en las venas, cosa que a veces le pasaba factura.

Fuente: Getty Images

En más de una ocasión, mostró mala actitud al ser cambiado en los partidos, y durante ellos, muchas veces pecaba de lo que se llama “chupón”. Pequeños flecos que con el paso de las dos temporadas siguientes, no terminaron de desaparecer.

En la 16-17, participó en 35 de los 38 partidos ligueros, logrando 10 goles, unas cifras espectaculares. En Champions, disputó 12 partidos logrando 2 goles. Pero volvía a ser el mismo problema, la actitud. Tuvo más de un rifirrafe con Simeone. Talento le sobraba, pero le faltaba ese punto de profesionalidad.

En la 17-18, los caminos de Carrasco y el Atleti se separarían a mitad de campaña. Tras 17 partidos en la primera vuelta y 3 goles, Yannick pondría rumbo a China. Un traspaso que levanto expectación. Aunque para mal. ¿Cómo era posible que un jugador de tan solo 25 años tomase rumbo a uno de los destinos que suelen tomar los jugadores para sus últimos años de carrera?

China, punto de inflexión y madurez
En el Dalian Yifang la vida de Carrasco iba a cambiar completamente, dicho por sí mismo. Según él mismo, no fue de vacaciones a China, corría 12 kilómetros, pero la realidad es que su venta fue extraña (Hay que decir que el club era propiedad de la empresa Wanda, patrocinador del Atlético de Madrid), y fue investigada por las autoridades chinas.

El belga aceptó en una entrevista concedida a su vuelta, que la decisión de irse a China tenía cosas buenas, y cosas malas, como todo en la vida. “Como en todo hay cosas positivas y negativas. Creo que irse a 10.000 kilómetros de casa, conocer otra gente, otra cultura… He madurado mucho. Ser importante en el Dalian Yifang me hizo madurar porque tenía toda la carga sobre mi espalda. En el primer año tuve que salvar al equipo del descenso y en el segundo hice goles y asistencias que sirvieron para el crecimiento del conjunto”.

Esas fueron sus palabras al ser preguntado cómo fue la experiencia en China. Por otro lado, también admitió que su estancia en el país asiático le ayudó a crecer como jugador, que maduró en su pensamiento, en qué maduró exactamente:

“ Cuando vine aquí la primera vez tenía 20 ó 21 años (al Atlético de Madrid), aún soy joven, pero ya ha pasado la mitad de mi carrera. Soy más tranquilo, he ganado en experiencia para el juego, en aguantar la presión, en el trabajo antes de los partidos… Cuando eres más joven dices: “buah, no tengo que trabajar, solo tengo que hacerlo cuando estoy en el campo con mi talento y con lo que el míster me pide”. Con la edad tu cuerpo se desgasta y hay que cuidarlo porque es tu motor”.

¿Cuáles fueron las partes malas? Un año antes de su salida, ya quiso irse. Pero el club se lo impidió, le bloquearon. Aunque fue profesional y jugó siempre que le tocó, sin arrastrarse por el campo, el jugador rojiblanco dijo que estuvo cabreado y triste, porque él quería salir.

En China disputó un total de 50 partidos en dos años, anotando 24 goles en total.

No dudó en volver a su casa
En verano de 2018, sonó para regresar a España, pero no con la camiseta del Atleti. Sonó que el Betis estuvo interesado en hacerse con sus servicios, pero al final el fichaje no se cerró.

Ese invierno, al Atlético de Madrid se le escapó Edinson Cavani, y apareció a última hora la opción de Carrasco. Y al final, volvió. Desde el club admitieron que llevaban tiempo buscando la manera de traerle de vuelta, y al final se dio en invierno de 2019.

Carrasco volvía a la que él considera su casa, y llegaba siendo una versión más madura. Redebutó con la camiseta rojiblanca precisamente en un derbi frente al Real Madrid. Un 2 de febrero de 2020, Carrasco volvía a jugar con la camiseta rojiblanca.

Un mes después, todo el mundo se paralizó por culpa del Coronavirus, y el belga encontró una oportunidad para recuperar forma física. Y nadie se imaginaba la transformación que iba a sufrir tras el parón.

Volvió del parón en una buena forma física, con ganas de demostrar que tenía y tiene mucho fútbol en sus botas. Ya jugó un gran partido a la vuelta del parón, y en el segundo consiguió ver puerta.

El final de la temporada 19-20 para Carrasco fue un rayo de esperanza para todos los rojiblancos. El belga volvió a la que fue su casa, con ganas de demostrarle a la afición y a Simeone que era un jugador completamente diferente.

La 20-21, temporada para enmarcar
La 20-21 comenzó, y con ella empezó la oportunidad de demostrar cosas. Carrasco fue una de las piezas claves del Atlético de Madrid que acabaría campeón al final de la temporada.

Por desgracia, hubo partidos que se perdió debido a que dio positivo por Covid, y los partidos en los que el belga no estuvo presente, el Atleti notó y sufrió su falta.

El belga logró ver puerta en 6 ocasiones, pero repartió 10 asistencias, siendo el tercer máximo asistente de la Liga, y el segundo máximo asistente del Atlético de Madrid (por detrás de Marcos Llorente). Quizá la que más recuerda el belga y la afición rojiblanca es la que dio a Luis Suárez en el partido frente a Osasuna, que acabaría con el 2-1 del Atleti, el gol que seguía manteniendo las esperanzas del título liguero.

Yannick demostró ser un jugador completamente diferente al que se fue un día, demostró que seguía siendo regateador, pero con más cabeza que los años anteriores. Demostró que en sus botas hay mucho fútbol y mucha clase, y de ser discutido en sus primeras campañas, pasó a ser indiscutible en los onces de Simeone.

Además, le favoreció también como al que más el sistema de tres centrales. Cumplía en defensa cuando tocaba y cumplía en ataque cuando tocaba. Acabó con un sobresaliente la temporada, siendo uno de los más destacados.

Fuente: Getty Images

Turbulencias en la 21-22, pero empieza a encontrarse
La temporada actual empezó bien para el belga, pero en Liga las sensaciones no terminan de ser buenas. El estado del belga está siendo un tanto como el del resto del equipo, irregular.

Ha disputado 12 partidos hasta el momento, y ha logrado ver puerta en dos ocasiones (contra el Espanyol y contra el Betis), siendo quizá su mejor partido el último frente al equipo verdiblanco, donde fue el mejor.

Lo que no hay dudas es que se ve otro Carrasco, asentado en la banda izquierda del Metropolitano, y con ganas de seguir demostrando que a sus 28 años, puede dar mucho al que considera el club de sus amores.

Fuente: Getty Images

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